Los anticuarios es una novela de Pablo de Santis sobre vampiros, pero desde una perspectiva menos "de moda".
El gran defecto de esta novela es que no dura nada... Se lee en un soplo. Difícil de soltar.
Les comparto una nota que presenta el argumento y algunas cuestiones más:
http://abretelibro.blogspot.com/2011/02/los-anticuarios-pablo-de-santis.html
Tiene algunas cuestiones interesantes no mencionadas en esta nota.
Dentro
de las cosas que rescato especialmente es una cualidad de los
anticuarios: pierden cierto interés en el vértigo de lo cotidiano.
Cuando lo leí percibí la idea que tengo de los árboles: testigos de
nuestras vidas nerviosas y raudas, casi impasibles mientras no nos
metamos con ellos.
Otra cosa que cuenta es la difícil
inserción de un joven en una "raza" de viejos. Viejos cuya visión de la
lealtad y la traición difiere de la usual: la inmortalidad tiene una
moral distinta a la mortalidad. Las prioridades son otras. Hay una
solidaridad distinta. La conciencia de ser un grupo que debe protegerse,
permanecer oculto, no atraer las miradas, la necesidad de conservar los
vínculos que definen su identidad, tiñen a la lealtad y a la traición
de otras características.
Por último, la inutilidad de
ciertos recuerdos. Ellos mismos manipulan su historia, sus recuerdos,
justamente para poder seguir viviendo. Ese seguir viviendo que es a la
vez una bendición y una condena pues se trata de una continuidad sin
amor.
Un vampirismo sin glamour, no se trata de seres
con una fuerza sobrenatural ni con una juventud de belleza lánguida y
perturbadora. Las tramas de la política y los meganegocios no tienen
ningún interés. El poder no tiene ningún interés.
Yo
creo que es una novela para leer en un fin de semana sin otros planes.
Mate, licuados, música, una silla o sillón cómodos y leer permitiéndose
pausas muy breves.